28 agosto, 2007

Los gatos de Istanbul.

Nadie nos ha preguntado por la fauna que observamos a lo largo del viaje.
Hemos visto muchos animales; sobre todo aves y pequeños mamíferos. Algunos podrían ser representativos de los países que cruzamos:
En Francia, los erizos, que nos visitaban por las noches mientras dormíamos, husmeando a nuestro alrededor. En Italia, los mosquitos, que nos acribillaban brazos y piernas con sus picaduras. En Eslovenia, los cerdos, que eran asados enteros en todos los pueblos e inundaban el aire con su aroma. En Croacia, los peces, que poblaban los lagos por millares. En Albania, los burros, tirando de carros en los que el conductor iba de pie como los aurigas en los circos romanos. En Macedonia, los osos, que nunca se dejaron ver. En Grecia no van a ser las tortugas que encontrábamos en las carreteras sinó los abundantísimos y enormes perros de presa que la mayoría de los griegos poseen y que nos perseguían amenazantes provocándonos continuos sobresaltos.
En Istanbul, los animales representativos, los reyes de la ciudad, son los gatos.
Mimados por sus habitantes, los encontramos estirados sobre la acera, mansos, descansando sin mostrar ningún temor, paseando con sus cachorros, jugando con las alfombras o esperando las sobras en el restaurante.
Esto dice mucho sobre las personas que viven aquí. Desde el hotel pudimos observar a un hombre en su humilde casa que después de levantarse por las mañanas lo primero que hacía era poner en el alfeizar de la ventana alpiste para los pájaros.


2 comentarios:

googler dijo...

It seems different countries, different cultures, we really can decide things in the same understanding of the difference!
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Anónimo dijo...

Que chulo este post